marzo 14, 2022

Trampa por contrato: cómo afecta al trabajo original

¿Ha pensado alguna vez en pedirle a otra persona que escriba un trabajo por usted o pagarle para que lo haga? Este comportamiento se denomina trampa por contrato y es una forma de mala conducta académica. Puede acarrear graves repercusiones, que pueden conllevar la reprobación de la asignatura y tener que repetirla o incluso la expulsión de la escuela o la universidad. Como dice Hermione: »Ahora, si no les importa, me voy a la cama antes de que a alguno de ustedes se le ocurra otra idea ingeniosa para que nos maten o, peor aún, ¡nos expulsen!» (Heyman, D. [productor] y Columbus, C. [director]. [2001]. Harry Potter y la piedra filosofal, Warner Bros. Pictures).

 

Trampa por contrato

 

Si como estudiante está confundido sobre lo que se considera trampa por contrato, por qué debe evitarla y cómo puede ayudarle su universidad, siga leyendo para averiguarlo.  

¿Qué entendemos por trampa por contrato? 

Clarke y Lancaster (2007) definen el término trampa por contrato como «el proceso a través del cual los estudiantes pueden hacer que otra persona produzca un trabajo original en su lugar, que luego pueden presentar como si fuera su propio trabajo». Con frecuencia esto implica el pago de una tarifa, que puede facilitarse utilizando sitios de subastas en línea».  

Las formas más comunes de trampas por contrato son las siguientes:   

  • Solicitar la ayuda de una persona, como un amigo o un familiar, a la que se le pide que escriba el trabajo por uno mismo
  • Descargar un trabajo de un sitio web con bases de datos de ensayos gratuitos en línea y utilizarlo como trabajo propio
  • Complotar con otros estudiantes en un examen o prueba que se realiza en casa 
  • Permitir que otro estudiante utilice la propia tarea para obtener créditos académicos 
  • Recurrir a subcontratistas para que realicen el propio trabajo académico

 

Contratar a alguien para que escriba la propia tarea puede ser la forma más dañina de mala conducta académica, ya que devalúa el trabajo de otros estudiantes que hacen el intento y ponen su esfuerzo en crear su propio trabajo original.  

¿Por qué los estudiantes se valen de las trampas por contrato?

Son muchas las razones que pueden animar a los estudiantes a pedirle ayuda a alguien para escribir sus trabajos y ensayos. La más común es que parece ser una forma más rápida y fiable de recibir buenas calificaciones. Sin embargo, los estudiantes no siempre son conscientes de los riesgos que conlleva o no los comprenden.  

Otras razones por las que los estudiantes pueden recurrir a tomar un atajo son las siguientes: 

  • Estrés y manejo del tiempo. 
  • Deseo de triunfar y de perfección.
  • Presión de los compañeros y de la familia.  
  • Considerar la escritura académica como algo intimidante y la falta de confianza en sí mismos.  
  • Cuando se estudia algo en un idioma distinto al materno.
  • Compromiso con un valor ético paralelo: hacer trampa para obtener resultados positivos.
  • Falta de conocimiento y comprensión de lo que se considera trampa por contrato.
  • Sanciones escasas o inexistentes por parte de los educadores en relación con las trampas por contrato debido al escaso conocimiento de cómo identificarlas. Esto puede dar lugar a la normalización de este comportamiento.

Por qué no vale la pena hacer trampas por contrato: ¿cómo afecta al trabajo original?

Para la mayoría de las instituciones educativas, hacer trampa por contrato se considera un acto de deshonestidad académica y puede tener graves consecuencias para el estudiante que lo hace. Como ya se ha mencionado anteriormente, reprobar cursos y ser suspendido de los estudios en general pueden ser algunas de las consecuencias académicas. 

Pero además de las repercusiones académicas, existen algunos riesgos personales para los estudiantes cuando tienen este tipo de comportamiento. Cuando se asigna a los alumnos una tarea, no solo se pone a prueba su aprendizaje, sino que se les dota de las habilidades adecuadas para crear su propio trabajo original. El cambio es continuo en esta era de explosión del conocimiento y la tecnología, y tener acceso a la información puede ser un reto. 

Los estudiantes deben aprender a enfrentarse a estos retos de forma creativa para que puedan tener un efecto positivo tanto en la sociedad como en ellos como individuos. El cambio es esencial para que las sociedades, los individuos y las organizaciones crezcan y decaigan. Y no basta con tener acceso a la información. La capacidad del alumno para dar sentido a esta información, evaluándola y examinándola de forma crítica, es lo que le ayudará a convertir sus ideas en soluciones factibles y originales. Además, aprender a utilizar diferentes patrones de pensamiento puede ayudar a los estudiantes a producir ideas nuevas y únicas para afrontar el cambio mientras estudian y, más tarde, en su lugar de trabajo. 

Así, cuando evitan crear su propio trabajo y piden a otro que lo haga por ellos, pierden la oportunidad de adquirir habilidades cruciales que no solo los ayudarán a mejorar su rendimiento académico, sino también más adelante en la vida real. 

Hoy en día, la mayoría de las universidades cuentan con herramientas como Ouriginal, que pueden realizar una comparación textual analítica a partir de los datos enviados para identificar la autoría y detectar casos de trampas por contrato. Esto facilita la eliminación de contenidos que pueden no ser un trabajo original del estudiante. Metrics de Ouriginal ha hecho que la detección de la autoría sea más factible y accesible que nunca.

¿Cómo pueden los centros educativos apoyar a sus alumnos? 

Mantener las normas de buenas prácticas académicas no siempre es fácil, y a veces las faltas académicas se producen de forma involuntaria. Como ya se ha mencionado, el alto estrés y la falta de tiempo pueden llevar a los estudiantes a tomar malas decisiones. Sin embargo, hay muchas maneras en que las universidades pueden apoyarlos y aumentar la conciencia sobre la mala conducta académica.

Las universidades pueden ayudar a los estudiantes de las siguientes maneras: 

  • Educar a los estudiantes sobre lo que constituye el plagio y las trampas por contrato añadiendo material sobre la integridad académica en los diferentes cursos. 
  • Proporcionar servicios de escritura académica a todos los estudiantes. Los estudiantes que quizás carezcan de confianza en la escritura académica pueden participar en las diferentes actividades, como grupos de escritura, consultas individuales y talleres de escritura, y acceder a recursos para la escritura académica. 
  • Los servicios bibliotecarios son otro recurso crucial para los estudiantes, ya que en las bibliotecas pueden acceder a la literatura científica, a distintas revistas y a bases de datos.
  • En estos lugares suele haber también expertos que pueden ofrecer apoyo sobre cómo buscar, seleccionar y examinar de forma crítica los recursos científicos. Además, pueden asesorar sobre cómo redactar y manejar las referencias.  
  • Los estudiantes que sufren ansiedad y estrés pueden buscar ayuda en sus universidades, las cuales pueden ofrecer asesoramiento estudiantil y servicios de salud para estudiantes.  
  • Alentar a los estudiantes a acceder a la información del curso sobre la mala conducta académica y a preguntar a sus profesores si no están seguros de la información proporcionada sobre el tema.  

 

En definitiva, las trampas por contrato son una forma grave de deshonestidad académica y solo pueden tener efectos negativos en el rendimiento académico de los estudiantes, que pueden incluso llevar a la desaprobación de la asignatura y a la expulsión. También impedirán, en última instancia, que los alumnos creen su propio trabajo original al no utilizar su capacidad de pensamiento crítico. Sin embargo, si los estudiantes no se sienten seguros de sus habilidades de escritura, siempre pueden ponerse en contacto con su universidad.   

Lea más blogs sobre el tema de las trampas por contrato:

This website uses cookies to improve the site’s overall user experience and performance. Read more here.