diciembre 8, 2021

¿Es la IA una amenaza para la integridad académica?

Cuando se trata de educación, la inteligencia artificial (IA) puede ser un arma de doble filo. Por un lado, estas herramientas se utilizan ampliamente para apoyar al mundo académico en el trabajo que realizan, lo que incluye la prevención del plagio para mantener la integridad académica y la optimización de los estilos de escritura de los estudiantes para ayudarlos a alcanzar su verdadero potencial. A medida que la IA desarrolla sus capacidades y se vuelve «más inteligente», los estudiantes podrán aprovechar el poder de estas herramientas para escribir ensayos y artículos de alta calidad en su nombre.  ¿Están las instituciones educativas preparadas para afrontar este reto en un futuro cercano?

Surgimiento de un texto similar al humano generado por computadora

En los últimos dos años, debido a la pandemia de covid-19, el mundo de la educación se vio obligado a dar un paso apresurado hacia el aprendizaje y la enseñanza en línea, un paso para el que muchos no estaban preparados. Además, la educación en línea registró un aumento significativo del número de casos de engaño y deshonestidad académica. Los investigadores y académicos creen que este aumento puede atribuirse a la disponibilidad de opciones fáciles para que los estudiantes tomen atajos, como el acceso a escritores fantasma, etc. Si ahora añadimos la IA a esta combinación, el mundo académico podría tener un reto aun mayor en sus manos.

En los últimos años se ha visto cómo la capacidad de la IA para generar contenidos similares a los de los humanos se ha disparado de forma exponencial. Por ejemplo, se puede mencionar el caso del GPT-3 (Generative Pre-trained Transformer), un modelo lingüístico que utiliza el aprendizaje automático para producir un texto similar al humano. El GPT-3, creado por OpenAI y cofundado por Elon Musk, es uno de los mayores modelos lingüísticos que se han diseñado. Otro modelo de lenguaje es el Megatron-Turing Natural Language Generation (MT-NLG), desarrollado por NVIDIA en colaboración con Microsoft. Estos transformadores del lenguaje pueden generar textos mediante algoritmos previamente entrenados y pueden crear sofisticadas redacciones y memorandos, así como responder a preguntas de forma similar a la humana, lo que dificulta la diferenciación entre el texto generado por computadora y el texto real generado por el ser humano.

IA: ¿una herramienta que ayuda a los estudiantes a escribir mejor o una herramienta que facilita las trampas?

La tecnología se utiliza mucho en la educación de hoy en día, y la migración actual al aprendizaje a distancia ha intensificado aún más su aplicación. Los avances tecnológicos han puesto a disposición de los estudiantes y del mundo académico en general herramientas y productos que facilitan el aprendizaje y la escritura ayudando a los estudiantes a mejorar y perfeccionar sus habilidades, a la vez que ayudan a las instituciones educativas a preservar la integridad académica.

Por otro lado, los avances en los generadores de lenguaje asistidos por computadora podrían ayudar a los estudiantes perezosos a «engañar» al sistema, lo que les permitiría superar a otros estudiantes sin esforzarse realmente.

Además, si los profesores no tienen forma de discernir el texto escrito por la IA del texto real escrito por los alumnos, los actuales sistemas de calificación perderán su razón de ser y su legitimidad. Además, el sistema podría, en realidad, recompensar a los estudiantes deshonestos al permitirles obtener mejores resultados que su competencia.

La detección de textos que han sido generados por computadora también añade una carga adicional a los profesores, ya que estas herramientas son capaces de superar a los programas de detección de plagio y, en consecuencia, necesitarán un examen más riguroso por parte de los profesores. Esto les quitará un tiempo muy valioso que podrían dedicar a la enseñanza o a la colaboración con los alumnos.

Preservar la integridad académica en el contexto de la automatización

Dado que el panorama educativo, tal y como lo conocemos, está cambiando con bastante rapidez y se ve influido por los avances tecnológicos, es imperativo que el mundo académico se mantenga a la vanguardia y esté al tanto de estas innovaciones.

Aunque todavía falta algún tiempo para que los generadores de texto se conviertan en algo generalizado y fácilmente accesible para todo el mundo, lo que incluye a los estudiantes (actualmente, el código de OpenAI solo está disponible para algunos desarrolladores a través de una API), las universidades y las escuelas deberían empezar a pensar en desarrollar soluciones eficaces ahora para poder afrontar el reto en los próximos años.

Aunque varios equipos de científicos han logrado desarrollar algoritmos que podrían ayudar a identificar textos escritos por computadoras, estos tienen sus propias limitaciones y pasará un tiempo antes de que se desarrolle una solución viable.

Las herramientas de detección de plagio que se utilizan actualmente para comprobar la autenticidad de los documentos no están equipadas para detectar textos generados por computadora. Una de las razones es que, al generar texto, la IA no plagia realmente: sus algoritmos acceden a los recursos de su base de datos y producen un texto en función de cómo fue entrenada, lo que evita su detección.

Si no se controla, la IA podría explotar esta brecha y permitirles a los estudiantes deshonestos salirse con la suya con trabajos que no son suyos, y toda la premisa sobre la que se construye el sistema de calificaciones de las universidades y la educación, en general, se verá en gran medida comprometida. Sin una solución a esta cuestión, es posible que las escuelas y universidades tengan que replantearse cómo evalúan a sus estudiantes o, tal vez, adoptar la IA e incluirla en el aula, como sugiere Miles Brundage, un científico investigador de OpenAI, podría ser el camino a seguir.

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